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Ratones · Litoral central

Casa de veraneo cerrada en el litoral central: qué hacer antes de abrirla

Antes de abrir una casa de veraneo que pasó meses cerrada, lo primero es no entrar directo a limpiar: hay que ventilar el lugar 30 minutos con puertas y ventanas abiertas, y recién después rociar pisos y superficies con agua y cloro antes de barrer o sacudir cualquier cosa, según la recomendación del MINSAL para prevenir el hantavirus.

Por Equipo técnico de Symbiotic Pest (actualizado el ) · 6 min de lectura

Casa con jardín de plantas costeras frente al mar en Isla Negra, en el litoral central
Foto: FabiolaFarina (Wikimedia Commons), CC BY 4.0 (recortada y ajustada).
En este artículo (9 partes)

Qué hacer antes de abrir una casa de veraneo

Es la misma indicación tanto si la casa está en Algarrobo, El Quisco, El Tabo o Cartagena: una propiedad cerrada de marzo a diciembre es tiempo de sobra para que un ratón se instale sin que nadie lo note.

Por qué el litoral central es terreno fácil para los ratones

En el litoral central hay más casas vacías que en casi cualquier otra zona del país. Según el Censo 2017, El Tabo tiene el porcentaje más alto de viviendas desocupadas de Chile, con un 73 %, seguido de Algarrobo con un 72 %, de acuerdo con un análisis de La Tercera sobre esas cifras. En Algarrobo, además, el 74,4 % de las viviendas están registradas como de uso "temporada", según el estudio del Instituto de Estudios Urbanos y Territoriales de la Universidad Católica. El Quisco, entre ambas comunas, repite el mismo patrón, con condominios y casas de veraneo que se llenan en enero y febrero y el resto del año quedan con puertas y ventanas cerradas. En un barrio así, la mayoría de las propiedades vecinas también están cerradas gran parte del año, y una plaga instalada en una casa puede pasar meses sin que nadie la note, e incluso pasar a la casa de al lado.

Una casa cerrada le ofrece al ratón justo lo que necesita: quietud, un techo seco y, muchas veces, comida olvidada en la despensa o en la bodega. Sin nadie que entre a diario a mover cosas, un guarén, una rata negra o una laucha pueden instalarse, criar y dejar rastros durante meses sin que se note nada desde la calle. Por eso el riesgo no depende de que la casa esté sucia o descuidada: depende de cuánto tiempo pasa cerrada.

Ventilar antes de limpiar, no al revés

Según el MINSAL:

  • Abre puertas y ventanas y deja ventilar 30 minutos antes de entrar a limpiar.
  • Rocía el piso, las superficies y los muebles con una solución de agua y cloro antes de barrer o sacudir; nunca limpies en seco un lugar que estuvo cerrado.
  • No toques con las manos fecas, nidos ni roedores; usa guantes para cualquier limpieza de esa zona.
  • Si hay colchones, ropa de cama o cortinas guardadas, revísalos antes de usarlos: son un escondite típico para la laucha.

Qué revisar apenas entras

Recorre la casa antes de instalarte, buscando las señales que suelen aparecer en una propiedad cerrada: fecas pequeñas y oscuras en cajones de cocina, despensa o bajo el lavaplatos; cables, mangueras o bolsas de comida de mascotas roídas; manchas grasosas en el borde de muebles o bajo las puertas, por donde los roedores pasan siempre por el mismo camino; y olor fuerte a orina en bodegas, quinchos o el garaje. En el entretecho, si lo tienes accesible, escucha si hay ruido al golpear suavemente cerca de las vigas: la rata negra prefiere justamente esos espacios altos y secos.

Algarrobo, El Quisco, El Tabo y Cartagena: mismo riesgo, casas distintas

En Algarrobo, El Litre y el casco histórico tienen casas más antiguas de uso permanente, mientras que San Alfonso del Mar y Mirasol se llenan casi solo en enero y febrero: departamentos completos cerrados el resto del año, donde ratones y palomas pueden instalarse en balcones y ductos si nadie los revisa. En El Tabo y Las Cruces, con tres de cada cuatro casas desocupadas gran parte del año, las casonas más antiguas de comienzos del siglo XX, con entretechos altos, son las que más piden revisión antes del verano. En Cartagena, San Sebastián y Costa Azul, barrios ligados a clubes de empresas y deportivos, quedan prácticamente vacíos entre marzo y noviembre, y conviene revisar tanto la casa como las bodegas del fondo del patio. El Quisco, entre roqueríos y quebradas, va de casas de piedra de comienzos del siglo XX a condominios y cabañas más nuevas, con el mismo patrón de puertas cerradas fuera de temporada.

Qué hacer si encuentras señales de actividad

Si después de ventilar y revisar encuentras fecas, roeduras o el olor característico a orina, no sigas limpiando esa zona sin protección: guarda distancia, no barras en seco y evita que niños o mascotas entren mientras decides qué hacer. Toma fotos de lo que encontraste, si puedes, y resuelve el problema antes de instalarte para el verano: controlar los roedores antes de que llegue la familia es más simple que hacerlo con la casa ya ocupada.

Revisa también fuera de la casa antes de mover el auto o encender el generador: el motor de un vehículo que durmió meses bajo un cobertizo, y cualquier bodega con herramientas de jardín, son otros lugares donde un roedor busca refugio mientras la propiedad está sola.

Cómo se deja lista una casa de veraneo

Si la revisión confirma actividad, el control en una casa de veraneo sigue la misma lógica que en una casa habitada, con una diferencia: hay que dejarlo resuelto antes de que empiece la temporada. Un control completo combina trampas y captura en el interior, estaciones de cebo cerradas en el perímetro y el sellado de los accesos que aparezcan, con al menos una visita de monitoreo para confirmar que la actividad se cortó.

En el litoral central eso exige planificar con tiempo: muchas casas no tienen a nadie cerca que pueda abrirlas, y cualquier visita técnica depende de quién tenga las llaves. Por eso conviene revisar la casa en octubre o noviembre, y no la misma semana en que llega la familia con las maletas.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto tiempo antes de la temporada conviene revisar la casa?

Mientras antes, mejor: si la propiedad estuvo cerrada desde el invierno o desde el verano pasado, conviene coordinar la revisión antes de que llegue la familia, no cuando ya están instalados. Así la revisión y, si hace falta, el control de roedores quedan listos antes de la temporada alta.

¿Qué diferencia hay entre encontrar fecas de laucha y de guarén?

La laucha deja fecas muy pequeñas, del tamaño de un grano de arroz cortado, sobre todo en despensas y cajones. El guarén deja fecas más grandes y suele estar cerca del suelo, junto a cercos o en bodegas y galpones. En ambos casos, no barras en seco: rocía primero con agua y cloro, como recomienda el MINSAL.

¿Qué hago si encuentro un ratón muerto al abrir la casa?

No lo toques con las manos. El MINSAL indica rociar el roedor, las fecas y los objetos contaminados con cloro sin diluir, esperar 5 minutos y, con guantes y mascarilla, ponerlo en una bolsa plástica cerrada dentro de una segunda bolsa. Después hay que lavar los guantes puestos con solución desinfectante y luego las manos con abundante agua.

Fuentes

  1. MINSAL — Medidas de prevención del hantavirus
  2. La Tercera — Los habitantes por vivienda en la RM caen a 3,69 en 15 años (29-12-2017)
  3. IEUT UC — Documento de trabajo, Serie Taller Integrado de Planificación en el Litoral Central: Algarrobo (2019)